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Firmar hipoteca antes de que la casa esté construida implica condiciones distintas a las que verías en Idealista o Fotocasa. Aquí te explicamos las diferencias.
Alicante tiene un mercado inmobiliario con características propias: ciudad mediterránea con mercado inmobiliario activo y fuerte demanda extranjera. Si estás valorando contratar una hipoteca para obra nueva aquí, entender el contexto local te ayudará a tomar una decisión mejor informada.
Hay dos momentos clave: cuando firmas con el promotor (sin hipoteca activa) y cuando recibes las llaves (ahí sí firma la hipoteca). El banco suele pre-aprobar la hipoteca al inicio del proceso para que el promotor tenga garantía de que el comprador está financiado. Esa pre-aprobación no obliga al banco definitivamente: el análisis de riesgo final se hace al momento de la firma.
La hipoteca para obra nueva encaja para:
Los requisitos son los estándar del mercado más algunas particularidades:
Ventajas e inconvenientes frente a la segunda mano:
El proceso: primero busca el promotor y la vivienda, luego pide pre-aprobación a varios bancos antes de firmar el contrato con el promotor. En el momento de la entrega de llaves el banco envía tasador y formaliza la hipoteca definitiva. Compara varios bancos en el momento de la pre-aprobación, no solo el que recomienda el promotor: a veces el banco del promotor da condiciones especiales por el convenio, pero no siempre es el más competitivo.
Para no tener sustos en una hipoteca de obra nueva:
Sí. La pre-aprobación no es vinculante para el banco. Cuando llega el momento de la firma definitiva, puedes comparecer con ofertas de otros bancos y elegir el más competitivo, aunque hayas trabajado con uno durante la construcción.
La hipoteca empieza a correr desde la firma ante notario, que coincide con la entrega de llaves. Antes de esa fecha no hay hipoteca activa, solo los pagos al promotor según el contrato de compraventa.
Las condiciones hipotecarias son similares. Donde sí hay diferencia es en los impuestos: la obra nueva paga IVA del 10% mientras la segunda mano paga ITP (entre el 6% y el 10% según la comunidad). Además, la obra nueva lleva IVA en los gastos de notaría.
Si tienes el seguro de devolución de cantidades anticipadas (obligatorio para promociones con licencia posterior a 2016), el seguro cubre los pagos que hayas hecho al promotor. Sin ese seguro, recuperar el dinero es mucho más complicado y puede requerir vía judicial.